LA CRISIS DE ORIENTE MEDIO

Posted by SOCIALISMO REVOLUCIONARIO on 20:50

CIT, 2000.

INTRODUCCIÓN

1. La situación en Oriente Medio, que tan sólo hace semanas era de aparente calma, ha degenerado hasta convertirse en un conflicto sangriento. La respuesta del régimen de Israel al nuevo levantamiento palestino ha sido brutal, con el despliegue de helicópteros desde los que se disparaba con armas, bombardeos aéreos contra la zona gobernada por la Autoridad Palestina, francotiradores encubiertos para eliminar sobre el terreno a los dirigentes del levantamiento y disparos indiscriminados contra jóvenes palestinos desarmados (algunos de ellos niños de diez años). El régimen de Israel ha cortado las comunicaciones entre las principales ciudades y centros de población, impidiendo los desplazamientos. Los palestinos gravemente heridos no pueden ser desplazados fuera de la zona gobernada por la Autoridad Palestina para tener tratamiento médico. Un bloqueo completo cerca la zona que rodea Gaza aislándola del resto del mundo, por lo que hay escasez de víveres y cierres de fábricas.

2. Estas acciones han indignado a trabajadores y jóvenes de todo el mundo. El imperialismo norteamericano es responsable de este baño de sangre de palestinos debido al continuado apoyo, militar, político y económico, al régimen capitalista israelí durante décadas.

3. Israel se encamina hacia un conflicto sangriento, comunal y sectario, parecido al de los Balcanes, entre judíos israelíes y palestinos dentro de Israel. La región podría entrar en otra guerra árabe-israelí y en y en un conflicto de hostilidades entre la Autoridad Palestina y el régimen de Israel.

4. El Comité por una Internacional de los trabajadores (CIT) cree que estos últimos procesos demuestran claramente que es imposible una estabilidad social, política y económica duradera en Oriente Medio bajo el capitalismo.

5. La Autoridad Palestina se ha encontrado con un levantamiento de masas de la población aparentemente imparable contra la Fuerza de Defensa Israelí, que ha sacado a la luz la ira de décadas de opresión nacional y de privación económica y social. Miles de jóvenes palestinos se han lanzado a las calles para enfrentarse al cuarto ejército más poderoso del mundo (la Fuerza de Defensa Israelí) armados con poco más que piedras que utilizar como misiles.

6. También los palestinos israelíes, y esto representa un cambio importante con los conflictos anteriores, utilizando los mismos métodos de lucha de masas que sus compatriotas que viven en la Autoridad Palestina, se han echado a las calles de las ciudades y pueblos de la Palestina israelí, desarmados contra la policía israelí y contra la policía fronteriza paramilitar, que usaba munición real. Los palestinos israelíes están furiosos tras años de ser tratados como ciudadanos de segunda clase en Israel y tras la masacre que la Fuerza de Defensa Israelí ha efectuado contra los palestinos en la zona de la Autoridad Palestina.

7. Jóvenes y trabajadores judío-israelíes han protagonizado disturbios generalizados contra palestinos. En estos disturbios, alentados por la burda propaganda del régimen israelí, basada en temores por su seguridad, han participado los sectores más alienados y pobres de judíos israelíes. Estas movilizaciones a ambos lados del territorio nacional de Israel han atemorizado a la clase dominante israelí. Ehud Barak, Primer Ministro de Israel, reflejó sus temores el 9 de octubre de 2000 cuando dijo: "Este proceso es más peligroso para nosotros que cualquier enemigo o cualquier guerra externa".

8. Estos acontecimientos constituyen un golpe enorme para en imperialismo norteamericano. En un acto de humillación final en la clausura de los días de la presidencia de Clinton, el tan cacareado proceso de Paz de Oslo parece haberse derrumbado. A diferencia de conflictos anteriores, se ha iniciado el camino hacia la guerra debido a un movimiento espontáneo desde abajo y no a la maquinación de las grandes potencias imperialistas en la búsqueda de beneficios o de esferas de influencia. El imperialismo norteamericano, la clase dominante israelí, el régimen de Arafat y las camarillas árabes de la región han perdido el control de los acontecimientos. Se han desatado fuerzas enormemente poderosas que para los regímenes de la región son ahora difíciles de sostener.

9. El conflicto ya ha tenido un impacto inmediato en Europa y en los Estados Unidos y también en la economía mundial. Los precios del petróleo se han disparado. Se han dado enfrentamientos entre palestinos y judíos y se han atacado sinagogas y mezquitas en Europa y en estados Unidos. Diecisiete marines norteamericanos murieron en Yemen cuando el barco fue objeto de un atentado suicida con bombas.

10. La Fuerza de Defensa Israelí (incluido el ejército secreto y los escuadrones de secuestros), la policía fronteriza paramilitar y grupos de colonos judíos reaccionarios han asesinado a más de 100 palestinos, una cuarta parte de ellos jóvenes menores de 15 años. Más de 1.000 palestinos han resultado heridos, incluido un bebé de dos meses. Al menos seis soldados de la Fuerza de Defensa Israelí y judíos israelíes han muerto también hasta ahora en este conflicto que preconiza una guerra.

11. Los últimos momentos del niño de 12 años Mohammed Al Durrah, mientras se refugiaba con su padre en una calle de las balas de la Fuerza de Defensa Israelí, han impactado a millones de jóvenes y trabajadores de todo el mundo, que también ven con horror la posibilidad de una guerra y de una guerra civil étnica.

12. La situación actual en Oriente Medio plantea cuestiones importantes para los trabajadores, las masas y jóvenes oprimidos en todo el mundo. ¿Puede detenerse el conflicto? ¿Cómo pueden llevarse a cabo las aspiraciones nacionales de los palestinos y transformarse sus terribles condiciones sociales y económicas? ¿Cómo puede darse una respuesta a los temores que tienen los judíos israelíes por su seguridad? ¿Qué política puede transformar la caída en picado de los niveles de vida de la población en los últimos cinco años de recesión económica que acrecienta aún más esta inseguridad?

CIT

13. La única salida a la crisis actual es satisfaciendo las aspiraciones nacionales de las masas palestinas mediante la concesión de un estado independiente. Una verdadera estabilidad y prosperidad necesita garantizar los derechos nacionales y buscar una solución a los temores que la clase obrera judía de Israel tiene por su seguridad. Esto pasa por proteger el idioma y los derechos culturales, religiosos y democráticos de todas las minorías de la región. Igualmente importante, es poner fin a la pobreza y a las privaciones sociales existentes en la clase obrera y en las masas campesinas pobres, es decir, entre las masas árabes y clase trabajadora palestina y judío-israelí. Esto requiere la construcción de un movimiento de masas que derroque el capitalismo opresivo de Israel y a las élites reaccionarias árabes que dominan la región. Esto sólo puede hacerse mediante la lucha por una sociedad socialista.

14. El llamado proceso de Paz de Oslo nunca tuvo como objetivo resolver ninguno de estos problemas. Este proceso de paz fue instigado fundamentalmente por el imperialismo norteamericano para otorgar concesiones extremadamente limitadas a las masas palestinas y prevenir movilizaciones de masas. Oslo tenía también como objetivo instaurar un régimen (bajo el control de Yasser Arafat) que impidiera que las masas siguieran luchando. Las condiciones de Oslo significaban que las masas palestinas se enfrentaran a dos opresores: la Fuerza de Defensa israelí y la camarilla de Arafat con sus catorce agencias de seguridad. Oslo esperaba abrir nuevas oportunidades económicas para la clase capitalista israelí y para las élites árabes de la región incrementando así sus beneficios y riquezas personales.

15. En 1993 el CIT produjo una declaración durante las negociaciones iniciales que llevaron al acuerdo de Oslo. A pesar del comprensible optimismo y euforia existentes entonces ante la perspectiva de la paz en la región, explicábamos:

"Si miramos los factores y procesos implicados, este acuerdo, aunque haya dado concesiones mínimas a los palestinos, se romperá más adelante. El capitalismo sigue siendo incapaz de dar respuesta a las aspiraciones de los palestinos ... El acuerdo se verá roto por la incapacidad de los firmantes para resolver las contradicciones de la región. El acuerdo puede proporcionar un periodo de paz, aunque esto no es seguro. Pero cualquier estabilidad limitada se basará en la falsa promesa, propagada por Israel y por la OLP, de que el acuerdo proporcionará algo que no puede concederse, la categoría de estado" (énfasis en el original)

"Esto se está haciendo en base a la traición de la OLP a las masas. Estas complicaciones que están madurando bajo la oleada de euforia saldrán a la superficie más tarde, con consecuencias terribles ... Apoyamos por completo la retirada a los barracones de la FDI (Fuerza de Defensa Israelí) ... Debemos enfatizar que, bajo ciertas circunstancias, el proceso que llevó a la retirada de la FDI puede convertirse en su contrario y llevar a su despliegue una vez más."

16. Desgraciadamente para la clase trabajadora y para las masas de la región, las perspectivas del CIT se han cumplido.

UNA PERSPECTIVA INDEPENDIENTE DE CLASE

17. A pesar de la enormemente creciente división sectaria por toda la línea divisoria nacional, la única alternativa duradera a las guerras nacionales y a una guerra civil intestina entre comunidades dentro de Israel es mediante una lucha de la clase trabajadora y de las masas oprimidas para buscar una solución basada en sus intereses comunes: una perspectiva independiente de clase. Esto requerirá la construcción de un movimiento revolucionario de masas a ambos lados de la línea divisoria nacional.

LA CHISPA

18. La chispa que prendió la actual conflagración fue la visita de Ariel Sharon, el jueves 30 de septiembre, protegido por 1.000 policías fronterizos, a un lugar religioso en disputa, judío y musulmán en Jerusalén: el Monte del Templo (el lugar más sagrado del judaísmo) o Al Haram al Sharif (Santuario Noble, el tercer lugar y enclave más sagrado del Al Aqsa y la Cúpula de las mezquitas Rocosas). Sharon es dirigente del partido de derechas Likud, bien conocido y odiado entre los palestinos por su historial previo. Fue Ministro de Defensa del gobierno de Israel que lanzó la sangrienta invasión del Líbano en 1982. Se le considera como principal responsable de permitir que las fuerzas paramilitares reaccionarias de la Falange Cristiana asesinaran a miles de refugiados palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Shatila en Beirut durante esta guerra.

19. La razón inmediata para que se diera esta explosión de cólera palestina y los disturbios anti-palestinos protagonizados por algunos judíos obreros israelíes subyace en el fracaso del proceso de paz capitalista. Pero la explicación fundamental se encuentra en los procesos económicos, sociales y políticos entre los distintos sectores de la sociedad implicados en estos acontecimientos. También está vinculado a la división nacional que ha desgarrado históricamente Israel y Palestina durante décadas. El giro actual, extremadamente peligroso, que han tomado los acontecimientos hacia la tensión sectaria y las luchas comunales tiene también sus raíces en la ausencia de organizaciones revolucionarias y socialistas obreras de masas a ambos lados de la línea divisoria nacional que puedan trazar una salida hacia la estabilidad y la prosperidad de la zona.

FRACASO DEL PROCESO DE PAZ

20. La carnicería de las últimas semanas ha puesto claramente de manifiesto que los palestinos de la Autoridad Palestina, los palestinos israelíes y sectores de la clase obrera judía israelí consideran que el acuerdo de Oslo capitalista es un completo fracaso.

21. La opresión de los palestinos en la Autoridad Palestina y en Israel se ha intensificado enormemente. Las divisiones nacionales y étnicas dentro de la población judía israelí se han multiplicado dramáticamente. Las condiciones sociales y económicas a ambos lados de la línea divisoria han caído en picado bajo los acuerdos de Oslo. Y todo esto sucedía mientras negociadores israelíes, palestinos y norteamericanos frecuentaban balnearios opulentos y lugares donde realizar conferencias donde proclamar declaraciones fantasiosas que prometían una coexistencia pacífica y el desarrollo económico. La contradicción entre esta perspectiva y la realidad intensificó de manera subterránea las enormes tensiones y presiones que han emergido en el escenario político con la fuerza de un huracán.

UN BANTUSTÁN PALESTINO

22. Desde la firma del acuerdo de paz se han mudado 78.000 nuevos colonos judíos a las zonas de los anteriores Territorios Ocupados que no están bajo el control de la Autoridad Palestina en Gaza y en la Franja Occidental. El gobierno de Barak ha permitido la construcción de nuevos asentamientos judíos en mayor escala que el anterior Primer Ministro Likud, Benjamín Netanyahu. La Jerusalén Oriental palestina ha quedado cercada por los nuevos asentamientos judíos. Para "contribuir" a este proceso, las autoridades israelíes revocaron los documentos de identificación de miles de palestinos que vivían en Jerusalén Este para que pudieran ser arrojados de la ciudad.

23. Se han construido sobre tierra de los antiguos Territorios Ocupados confiscados a palestinos cuatrocientos kilómetros de carretera asfaltada bajo el control de la Fuerza de Defensa Israelí. Las autoridades israelíes han demolido 800 hogares palestinos. La Franja Occidental y Gaza han estado cerrados durante meses, impidiendo que decenas de miles de palestinos puedan desplazarse a diario a trabajar a Israel. El régimen israelí también ha alentado a las empresas israelíes a contratar a trabajadores inmigrantes del norte de África, de los Balcanes y del Lejano Oriente para que descienda en número de palestinos empleados en la economía israelí. Esto ha incrementado más la privación económica que afrontan los palestinos en la Autoridad Palestina. La Autoridad Palestina y las autoridades israelíes han arrestado a 13.000 palestinos. Los palestinos han sufrido humillaciones, persecución y golpes diariamente a manos de la Fuerza de Defensa Israelí y de la policía fronteriza.

24. Incluso cuando se han firmado acuerdos, éstos no se han cumplido. Por ejemplo, el acuerdo de River Wye (acordado por el antiguo Primer Ministro israelí, Netanyahu y por Yasser Arafat en Estados Unidos en octubre de 1998) puso en el lugar un corredor entre Gaza y la Franja Occidental para que los palestinos pudiesen viajar libremente entre estos dos puntos. La Fuerza de Defensa Israelí tenía el control último de quién podía utilizar este corredor. Debido a las restricciones, muy pocos palestinos han podido hacer uso de él.

25. En una conferencia reciente de activistas de paz se promulgó una declaración que decía: "El establecimiento de un estado palestino truncado por un sistema masivo de carreteras de circunvalación, cercado por bloques de asentamientos israelíes, sujeto a cierres y restricciones en la libertad de movimiento y comercio, sólo creará una realidad de apartheid, de un estado palestino como un Bantustán" (International Herald Tribune, 6 de octubre de 2000).

CORRUPCIÓN GALOPANTE

26. Bajo el gobierno de Arafat, el desempleo en la Autoridad Palestina se ha triplicado y el Producto Interior Bruto se ha desplomado un 17%. La autoridad palestina constituye un régimen mafioso, corrupto y dictatorial, donde 40.000 palestinos están empleados en catorce servicios de seguridad diferentes bajo el control último de Yasser Arafat. Periodistas, activistas de Derechos Humanos y sindicalistas son arrestados y golpeados de forma rutinaria en las celdas de tortura de los servicios de seguridad.

27. En 1998, una comisión de inspección independiente informaba que del presupuesto de la Autoridad Palestina de 800 millones de dólares en 1996, 326 millones desaparecieron debido a la corrupción y a la mala administración. Los ministros de la Autoridad Palestina viven en chalets suntuosos mientras que la mayoría de los palestinos apenas tienen lo mínimo para vivir, en tugurios sin electricidad y sin condiciones de salubridad.

28. En las conversaciones de paz más recientes (y malogradas) de Camp Davis se suponía que iban a tratarse los temas más polémicos que llevarían a un supuesto "acuerdo final". El imperialismo norteamericano y los negociadores israelíes intentaron obligar a Arafat a aceptar una autonomía limitada en partes de las zonas de la periferia del Jerusalén Oriental palestino (con control palestino sobre los lugares religiosos musulmanes que no estuvieran el litigio). También plantearon la posibilidad de que unos 10.000 refugiados palestinos regresaran a Israel (de unos 4 millones que aproximadamente viven en la diáspora árabe) en un periodo de cinco años. No hubo acuerdo en los derechos sobre el agua.

29. Durante estas últimas negociaciones, Clinton sermoneó a Arafat sobre la necesidad de convencer a su "distrito" de la necesidad de apoyar estas demandas. Arafat respondió deliberadamente preguntándole al presidente norteamericano: "¿Quiere asistir a mi funeral?"

30. Las fallidas conversaciones de Camp Davis resaltaron la imposibilidad de alcanzar una solución capitalista a los asuntos más polémicos, como el futuro de Jerusalén.

El CIT defiende:

31. Una lucha de la clase obrera y de las masas oprimidas para derrocar el régimen capitalista de Israel y a la camarilla de Arafat en Palestina. Por una Israel socialista junto a una Palestina socialista como parte de una Confederación de Oriente Medio socialista libre y voluntaria.

Que Jerusalén sea una ciudad abierta bajo el control de los trabajadores con libertad de acceso garantizado a los lugares religiosos para todos los sectores de la población. Por los derechos democráticos, de idioma, culturales y religiosos, de todas las minorías.

La convocatoria de una conferencia con representantes democráticamente elegidos procedentes de ambos lados de la división nacional y de otros grupos minoritarios para comenzar la tarea de plantear una alternativa obrera sobre el futuro de la ciudad. En esa conferencia se discutiría una estrategia de lucha para poner fin a los recortes del gasto público, contra la privatización de los servicios públicos de la ciudad y por un aumento drástico del gasto en los barrios más pobres de la ciudad en educación, sanidad y vivienda.

32. Con estas condiciones, no es de extrañar que los palestinos hayan llegado a odiar el Tratado de Oslo y todo lo que representa. Se sienten humillados por la traición de la dirección de la OLP, la opresión continua ejercida por el régimen de Israel y la conformidad y consentimiento a una situación así por el imperialismo norteamericano. La humillación se ha convertido en ira que explotó en una situación límite.

33. El apoyo cínico del imperialismo norteamericano a los derechos de los palestinos en palabras y su apoyo pleno al estado capitalista de Israel en hechos quedó demostrado por un informe del periódico británico Independent(10 de octubre de 2000), donde se citaba a un oficial del gobierno israelí, que comentaba con arrogancia: "Los palestinos siempre se quejan de que conocemos los detalles de cada propuesta de los americanos antes que ellos. Hay un buen motivo para esto: nosotros las escribimos".

UNA GENERACIÓN NUEVA

33. Una nueva generación de jóvenes ha crecido en una situación mucho más polarizada y brutal. Ellos siguen la tradición de los jóvenes de la Intifada pero, a diferencia de la generación previa, no están agotados por los años de larga y exhausta confrontación con la Fuerza de Defensa Israelí. La retirada de la Fuerza de Defensa Israelí del sur del Líbano en julio de este año alentó la confianza de estos jóvenes. Esto les convenció de la necesidad de enfrentarsea la Fuerza de Defensa Israelí con tenacidad y determinación.

34. Estos sectores de jóvenes, en su mayor parte procedentes de familias obreras palestinas, formaron la punta de lanza del levantamiento. Ya no estaban dispuestos a vivir bajo las viejas condiciones, aunque carecían de una idea clara de la táctica y estrategia necesaria para lograr sus objetivos. El hecho de que hayan perdido el miedo a la Fuerza de Defensa Israelí, incluso si la lucha significaba la muerte, constituía un proceso extremadamente importante en su conciencia. Esto abrió las compuertas para el levantamiento de masas.

El CIT defiende:

La retirada inmediata del ejército israelí del interior y los alrededores de todas las áreas de población palestinas.

El cese de las operaciones militares de la Fuerza de Defensa Israelí de todas las áreas de la Autoridad Palestina.

Fin al bloqueo de pueblos y ciudades palestinas.

Control democrático de la lucha de las masas palestinas, mediante el establecimiento de comités populares de base que establezcan las bases de una dirección obrera genuina. El derecho de estos comités a armarse para establecer una defensa organizada bajo el control democrático de las masas.

Una lucha de los trabajadores y jóvenes palestinos (en Gaza y en la Franja Occidental) contra la doble opresión política y económica de Israel y del capitalismo palestino, y por la subida de sus niveles de vida.

La lucha por una Palestina socialista independiente como parte de una confederación socialista voluntaria de Oriente Medio.

LA MINORÍA OLVIDADA DE ISRAEL: LOS PALESTINOS

35. Hay un millón de Palestinos viviendo en Israel, casi el 20% de la población y, como tal, forman una minoría significativa. Ellos han sido los más castigados por la reciente recesión económica de cuatro años. De cada doce puntos negros de desempleo en Israel, once son ciudades y pueblos palestinos. Muchos ayuntamientos palestino- israelíes están en bancarrota (al igual que los de sus homólogos judíos) y llevan meses sin pagarles a sus trabajadores que, en algunos casos, han sufrido despidos en masa.

36. Más del 95% de los palestinos israelíes votaron por Barak en las últimas elecciones generales con la esperanza de que sus promesas de puestos de trabajo y un incremento del gasto en educación y sanidad llevarían a un cambio en sus condiciones de vida. Los palestinos israelíes tenían la ilusión de que el acuerdo de Oslo aliviaría el trato que sufren como ciudadanos de segunda clase en Israel. Estas ilusiones se han visto rotas.

37. Los palestinos israelíes siempre han sufrido un racismo institucionalizado, de tipo apartheid, en todos los aspectos de su vida, en la educación, recursos sanitarios, protección social, empleo y servicios municipales. Los palestinos israelíes pagan los mismos impuestos que los judíos israelíes (y, a veces, hasta más teniendo en cuenta la proporción de los ingresos) pero reciben un servicio incomparablemente peor. Existen pueblos pequeños de población palestino israelí que no carecen de alumbramiento apropiado en las calles, redes de alcantarillado o carreteras asfaltadas. Ni siquiera está oficialmente reconocida la existencia de los pueblos beduinos del extremo norte y sur de Israel. Estos pueblos no reciben ningún tipo de servicios. A los palestinos israelíes se les detiene rutinariamente para interrogarlos en ciudades predominantemente judías como Tel Aviv. Incluso la terminología del régimen de Israel (reflejada en la prensa) está designada a degradar la identidad nacional de este sector de la población. Se les designa con el nombre de "árabes israelíes" en vez del de palestinos. Sus centros urbanos, que son pueblos o pequeñas ciudades, son designadas como "villas". En las escuelas y universidades los palestinos generalmente aprenden historia judía y no árabe o israelí. El uso del árabe, que es en realidad la segunda lengua de Israel, está relegada a un tercer o cuarto lugar en los medios de comunicación, periódicos e incluso en la señalización de las calles.

38. Las autoridades israelíes también han utilizado algunos de los métodos aplicados en los antiguos territorios ocupados a la ciudad predominantemente palestina de Jaffa. Se han negado rutinariamente a conceder permisos de construcción de viviendas palestinas y han declarado ilegales las extensiones ya construidas.. Esto lo hacen para permitir el desalojo de sus ocupantes para que las autoridades israelíes puedan alterar el equilibrio demográfico de la población en la zona de mayor extensión de Tel Aviv.

39. La clase dominante israelí se ha basado tradicionalmente en los palestinos ricos (llamados líderes de la comunidad) como punto de apoyo y los han usado como herramienta de control social del resto de la comunidad palestina. Éstos son generalmente los líderes de las familias y clanes palestinos más ricos. La clase dominante israelí se beneficia de este arreglo porque así no tiene que gobernar directamente. Los palestinos ricos se benefician personalmente mediante contratos de negocios, el soborno directo o convirtiéndose en parte de las estructuras de autoridad israelíes (como concejales municipales etc.).

ESTRUCTURA FEUDAL

40. Al igual que las principales potencias imperialistas cuando colonizaron el mundo subdesarrollado, la clase dominante israelí, tras la creación del estado en 1948, intentó dejar intactos aspectos de la estructura feudal conservadora de la sociedad palestina. Esto se aplicó fundamentalmente en la conservación de la composición de la sociedad en clanes y en el mantenimiento de las estructuras de la familia feudal. Esa estrategia actuó como una barrera adicional al desarrollo de la oposición de masas entre los sectores más pobres de los palestinos. Como resultado, la clase dominante israelí siempre ha considerado a los palestinos que viven en Israel como más sumisos. Durante la Intifada (el levantamiento de masas de palestinos en los Territorios Ocupados que comenzó en 1987), fue sólo en el punto álgido de las luchas cuando se dieron manifestaciones de palestinos dentro de Israel.

41. Los procesos sociales y económicos en Israel, unido a las pocas miras y a la arrogancia de la clase dominante israelí, se han socavado estas herramientas de control. Las autoridades israelíes formaron el comité de seguimiento sobre los asuntos árabes, compuesto de notables palestinos israelíes que supuestamente supervisaban las condiciones de vida en el sector palestino. Desde que Barak llegó al poder hace quince meses se ha negado a reunirse con este cuerpo, para avivar la ira ya existente y minar aun más la capacidad de los dirigentes de la comunidad palestina de contener la protesta.

42. Grandes sectores de la población viven de un empleo en el sector público y cada empleado mantiene a un número considerable de parientes en la extensa familia. Por lo tanto, la crisis que afronta el gobierno municipal ha tenido un enorme efecto dentro de la sociedad palestino israelí. La reciente recesión profunda de la economía israelí, que se ha añadido a décadas de infradotación del sector palestino-israelí, ha tendido, mediante el desempleo de masas y los presupuestos gubernamentales discriminatorios, a desgarrar el tejido social y, por tanto, a socavar la extensa familia feudal.

43. La existencia del desempleo de masas entre amplios sectores de gente joven, incluidos los que son suficientemente afortunados como para ir a la universidad, ha llevado a un descontento generalizado. A diferencia de sus padres y abuelos, la generación actual de jóvenes no ha crecido bajo la ocupación militar directa. Los palestinos israelíes constituyen una población joven. El 92% nació tras la creación de Israel y el 40% es menor de 18 años. Un parlamentario palestino comentó sobre esto: "Existe una generación entera aquí que no sabe lo que es la derrota. Se parecen a la mayoría judía a la hora de exigir sus derechos." (Ha’aretz, 3 de octubre de 2000) Existe cierta similitud entre la generación de hoy de palestinos jóvenes y los negros que crecieron en Suráfrica en los años 70, que fueron los que tuvieron la confianza para dirigir las primeras luchas de masas contra el apartheid en aquel tiempo.

El CIT reclama:

No a la represión militar y policial. Por el derecho de manifestación. Por la dimisión de los jefes de policía y generales racistas y por el desmantelamiento de la policía fronteriza.

Por un control y vigilancia en las ciudades y pueblos árabes y judíos bajo el control democrático de las comunidades locales.

Por una lucha de los palestinos israelíes contra el racismo institucionalizado y su trato como ciudadanos de segunda clase. Por el fin al desempleo y pobreza de masas. Por un incremento masivo del gasto público en pueblos y ciudades palestino-israelíes en infraestructura, creación de puestos de trabajo, sanidad, vivienda y educación y por la cancelación de todas las deudas municipales.

Por la lucha de la clase obrera israelí (tanto judía como palestina) para derrocar el capitalismo. Por una Israel socialista con los derechos democráticos de todas las minorías garantizados, como parte de una confederación socialista voluntaria de Oriente Medio.

LA CLASE OBRERA JUDÍA DE ISRAEL: EMPOBRECIDA Y ALIENADA

44. Algunos de los cambios más grandes e importantes en la conciencia se han dado entre la clase obrera judio-israelí. Estos procesos han sido en su mayor parte ignorados por los medios de comunicación internacionales y, hasta recientemente, por las organizaciones de izquierda dentro de Israel y de todo el mundo. Aunque los sectores más previsores de la clase dominante y sus analistas han comprendido estos cambios, la izquierda ha sido incapaz de dirigirlos.

45. En contraste, el CIT, a nivel internacional y dentro de Israel, ha destacado la importancia de estos cambios. No es de extrañar, por tanto, que los recientes disturbios entre los judíos obreros israelíes haya cogido a muchos por sorpresa.

46. La supervivencia del capitalismo israelí obviamente ha requerido el mantenimiento del estado de Israel como entidad geográfica. El imperialismo norteamericano ha inyectado cantidades ingentes de ayuda económica y militar (4 billones de dólares al año) y acuerdos comerciales favorables. Esto ha sido vital para el mantenimiento del capitalismo israelí y su desarrollo en una potencia imperialista económica y militar regional. Sin embargo, para sobrevivir contra la amenaza de invasión de las élites árabes antagonistas, la clase dominante israelí siempre ha requerido un alto grado de cohesión social entre la población judía, incluidas las de la clase media y obrera. Ésta ha sido la única forma de que pudiera mantener un ejército con servicio militar obligatorio de 600.000 miembros y de garantizar el sacrificio necesario de sus soldados durante las cinco guerras que se han dado desde la fundación de Israel.

47. Desde la formación del país, la clase dominante israelí siempre ha alentado la inmigración (o aliyah) de judíos de la diáspora hacia Israel. Pintando el país como un refugio seguro, la clase capitalista israelí ha utilizado históricamente este proceso para alterar el equilibrio demográfico dentro de Israel como medio de intentar estabilizar la existencia del país para sus propios intereses de clase. Esta estrategia se plasmó públicamente diciendo que la zona permitía un lugar seguro para los judíos de la diáspora donde poder encontrar paz, seguridad y bienestar económico.

COHESIÓN SOCIAL

48. Esta cohesión se logró históricamente mediante un alto nivel de intervención estatal en todos los aspectos de la vida judía israelí junto a una economía altamente protegida. El Histadruth, hasta hace poco (1994), una organización fundada por el estado, poseía la mayor parte de las principales industrias, actuaba supuestamente como un sindicato y también establecía el servicio sanitario y la provisión de la seguridad social. También proveía un sistema educativo estatal relativamente bueno. Generalmente, la clase dominante israelí propagaba la idea de que los trabajadores judíos israelíes estaban dispuestos a sacrificarse (tanto en términos del servicio militar como mediante la aceptación de sus contribuciones sociales) y, por tanto, el estado proveería seguridad para la población.

49. Como resultado, había un bajo nivel de conciencia de clase entre la clase obrera judio-israelí. El estado era visto generalmente como benevolente y la Fuerza de Defensa Israelí era un símbolo de orgullo. Se engendró el sentimiento de que, tras el servicio militar, a todo el mundo se le ofrecería algún tipo de empleo o de educación universitaria.

50. Otro factor que alentaba esta cohesión social era el miedo por la seguridad de los judíos israelíes. Esto ha sido parcialmente enfatizado por la propaganda de la clase dominante pero constituye, en todo caso, una realidad objetiva.. Los judíos procedentes de la Europa del Este Central, o Ashkenazi, llegaron a Palestina principalmente tras el holocausto en el que más de seis millones de ellos murieron. La fundación de Israel en 1948 llevó, inmediatamente, a la guerra árabe-israelí. Los judíos de Oriente Medio, o judíos sefardíes, llegaron en los años 50, tras su migración forzada de sus países árabes de origen. La clase dominante israelí alentó estas migraciones de masas.

51. Esto no significa que no existiesen divisiones en la sociedad israelí. Las divisiones, no obstante, quedaron debajo de la superficie en los primeros días de la creación del estado. La mayor división hasta ahora siempre ha sido entre los judíos ashkenazi y los sefardíes. Los primeros siempre han formado la mayor parte de las clases media y dominante; los últimos constituyen predominantemente la clase obrera, aunque hay un sector significativo de trabajadores judíos ashkenazis. La élite ashkenazi utilizó las llegadas de judíos sefardíes en los años 50 como sustitutos baratos de la mano de obra palestina en el Kibbutzim y Moshavim (organizaciones de cooperativas agrícolas). La mayor parte de ellos vivían sumidos en la miseria en "ciudades de desarrollo" y chabolas donde han permanecido hasta hoy. La clase dominante Ashkenazi veía con sospecha a los judíos sefardíes debido a la cultura y trasfondo no europeo de estos últimos. De hecho, la cultura sefardí ha estado reprimida durante décadas. Muchos trabajadores judíos israelíes han visto, por tanto, su opresión de clases como una opresión étnica.

52. Desde el colapso de la Unión Soviética, la clase dominante israelí alentó la migración de más de un millón de judíos nacidos en lo que llegó a ser la Comunidad de Estados Independientes (CEI) tras 1989. Muchos de ellos, con alta cualificación y de educación universitaria, han sufrido el mismo trato que los judíos sefardíes de los años 50.